5 razones por las que deberías trabajar en una startup al menos una vez en la vida

La gente dice que en los negocios debes pensar en grande. Pero cuando se trata de tu carrera, “piensas en pequeño”? Por mi experiencia, una startup es una montaña rusa que te puede ofrecer experiencias increíbles y que te enseñará lecciones de la vida muy valiosas.

Una startup puede hacer de tí la persona más eficiente que nunca has sido, y puede ayudarte a expandir tu conocimiento de cómo cualquier negocio, a pesar de los problemas, puede despegar.

1. Comienza a hacer “trabajo real”.

La sensación que se tiene cuando empiezas en una startup es bastante difícil de explicar. En cierto modo, es como tomar la píldora roja y que te expulsen de Matrix. Ya no estás rodeado de un manto de seguridad, donde tú eres un pequeño engranaje de una máquina más grande.

Por mi experiencia, dejar una gran empresa para liderar una startup fue una liberación. En los primeros días, sentía que cada línea de código que escribía era algo útil. De hecho, en una startup estás obligado a entrarte en lo que es absolutamente crítico, lo que te obliga a pensar de forma más creativa sobre tu proyecto y cómo crear valor. Y lo mejor de todo, es que normalmente ves los resultados de tu trabajo de primera mano.

2. Aprendizaje y responsabilidad.

Todo el mundo en una startup está obligado a asumir diferentes roles. Esto se traduce en que tendrás mucho más que ofrecer como individuo.

3. Da forma al entorno alrededor de ti.

Una de las áreas de las que más orgulloso se puede estar en una startup es del entorno de gente con talento que está deseando llegar cada mañana para abordar el siguiente reto que el mundo le ha lanzado.

Entrar en una empresa grande, normalmente implica incorporarse a una cultura de empresa determinada, engastada con las prácticas, costumbres y valores existentes. Unirse a una startup, por el contrario, te prmite contribuir directamente a la creación y el crecimiento de la cultura empresarial.

4. Un entorno de innovación.

Una de las cosas más gratificantes sobre las startups es que puedes encontrarte trabajando con un equipo muy apasionado y entusiasta, lo que provoca la inspiración en todos los niveles, lo que lleva a las ideas realmente innovadoras y desarrollos que pueden ayudar al negocio se destaque frente a los competidores en la gran industria.

5. Inicia tu propia aventura.

Unirse a una startup te da la oportunidad de aprender lo que es ser tu propio jefe. Te toma mucho sacrificio personal y económico, y como recompensa obtienes oportunidades y conocimientos, y tener las riendas de tu propia empresa.

 

La clave es que nunca subestimes el poder de trabajar en una startup. La experiencia puede hacer crecer tus habilidades y conocimientos rápidamente, y eso es algo difícil de conseguir en una gran empresa.

Adaptación del artículo de Adam Arbolino en Techcrunch.

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